Rodolfo

La primera vez que la vi se llamaba Rodolfo. Quizás resulta paradójico y, ciertamente parapléjico, como las personas cambian cuando menos te lo esperas. Aletargadas como perezosos mudan su dudosa piel y un día, tal vez soleado, porque los momentos alegres son los más propicios para el cambio, Rodolfo pliega su chaqueta de Vichy mientras juguetea con un mechón de pelo rubio, su suave y bien-perfumado pelo de mujer

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: