El alma del gato

El alma del gato cura el dolor de estómago y, en ocasiones, las anemias del corazón.

La sopa

Bajó la noche ardiente y cayeron las estrellas...

Reflejos

Caminaba por las calles de Valencia y me encontré así, erguida en la roca y embadurnada de rasos, tules y merengues... Desdoblada, nuevamente, me regañé con gusto y sin mediarme saludo me fui, se quedó, nos alejamos.

El traje de la criada

Humilde, mostraba el yugo a los demás, como si el corazón propio pudiera guardarse en una servilleta sucia. Perlas manchadas con sangre y agua de colonia para una tarde de domingo.

Los signos

Bajo el microscopio, el signo de la excusa se reveló inconcluso. Acaso una línea llena, rebosada y descentrada le mintió? la encontraron tirada, abatida de una coma, muerta por un punto y final.

Locos, solos

Nacemos nosotros Solo contigo So (loco) ntigo loco (s) Enamorados En (amor a) dos o a tres... a una: la vida da, aúna, a ti a mí Siempre locos, siempre solos   Para Manuel Alonso

El charco

A veces la vida es eso: una niña mirándose en un charco, alguien esperando una noticia, una oportunidad que se presenta de repente y no hay nadie para recibirla... La marquesina está vacía, hace poco que pasó un autobus y no se espera otro hasta última hora de la tarde. Mejor, así hay tiempo para... Leer más →

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